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Una China más abierta aportará más al mundo

Actualizado el 01 de noviembre de 2017 a las 10:30 pm

China jamás aspirará a la hegemonía ni practicará el expansionismo

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El XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh), que tuvo lugar del 18 al 24 de octubre, ha generado mucho interés entre la comunidad internacional. Los pensamientos, estrategias y acciones emanadas de este acontecimiento de gran magnitud, no solo atañen al futuro y destino de China; repercutirán en el mundo.

En los últimos cinco años, después del XVIII Congreso, China conquistó llamativos logros económicos y sociales, haciendo destacadas aportaciones al mundo: el PIB del país pasó de $8,2 billones a $12 billones, contribuyendo con más del 30 % al aumento económico global; está a la vanguardia del comercio exterior, la inversión al exterior y la reserva de divisas; sacó a más de 60 millones de habitantes de la pobreza y disparó la clase media; perfeccionó el sistema de administración de la seguridad social y surgieron en el país una serie de innovaciones tecnológicas, algunas de primera línea mundial.

La experiencia china puede servir como referencia para otros países en desarrollo. China será siempre constructora de la paz mundial, que contribuye al desarrollo global y defensora del orden internacional.

Construcción de la comunidad. El desarrollo y progreso de China requiere del ambiente pacífico internacional y la estabilidad global. China seguirá efectuando la cooperación amistosa de beneficio mutuo y ganancia compartida con otros países sobre la base de los Cinco principios de coexistencia pacífica. Firme en la globalización económica, la liberalización y facilitación del comercio e inversiones, aboga por un nivel más alto de apertura, inclusión, beneficios de alcance general, equilibrio y ganar-ganar.

Reconociendo la diversidad y el pluralismo de las civilizaciones del mundo, China fomenta el intercambio y el aprendizaje recíproco entre ellas. Llama a construir la comunidad de destino común de la humanidad en un marco de trato igualitario y de respeto mutuo, repudiando resueltamente la mentalidad de guerra fría y la política de la fuerza, y enfrentando conjuntamente los retos del ser humano.

China ha pronunciado una promesa solemne de que su desarrollo no supone amenaza alguna para ningún otro país, y jamás aspirará a la hegemonía ni practicará el expansionismo, sea cual sea su grado de desarrollo.

Seguridad ecológica. China está cada vez más consciente de la importancia y la necesidad de cuidar el medioambiente. Como ha señalado el presidente Xi, por la interdependencia entre el ser humano y la naturaleza, el hombre debe respetar la naturaleza, adaptarse a ella y preservarla, lo cual es una ley irresistible.

Al perseguir la modernización, China procurará el desarrollo verde y la armonía con la naturaleza. Se ha convertido en una política de Estado conservar los recursos y proteger el medioambiente. China aplicará normas medioambientales más estrictas para solucionar problemas ambientales más apremiantes y proteger mejor el ecosistema. Asimismo, no vacilará en honrar sus compromisos para combatir el cambio climático.

Nueva configuración de apertura integral. El presidente Xi indicó que las puertas de China al exterior no se cerrarán, sino que se abrirán cada vez más. De hecho, el país se ha ceñido durante décadas a la política de Estado de apertura al exterior. China facilitará notablemente el acceso al mercado, protegerá los intereses y derechos legítimos de los inversionistas extranjeros. Al mismo tiempo, estimulará a más empresas competentes chinas a “salir al exterior” e incrementar la inversión en el extranjero. Fomentará la cooperación internacional sobre la capacidad de producción, en la búsqueda de una nueva configuración económica de apertura integral.

China seguirá apoyando al sistema multilateral de comercio y cooperación mundial.

Desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre China y Costa Rica en el 2007, las cooperaciones amistosas en diversas áreas han avanzado rápidamente y han traído beneficios tangibles a ambos pueblos.

Las relaciones sino-costarricenses han pasado de la “adolescencia” a la “madurez”. A pesar de la diferencia de la situación nacional, tanto China como Costa Rica son países en vías de desarrollo que cuentan con ventajas complementarias destacadas y coinciden en la estrategia de desarrollo.

China está dispuesta a robustecer, aún más, las cooperaciones de beneficio mutuo con Costa Rica bajo el marco de cooperación sur-sur, en aras de crear una asociación más estrecha, más amplia y más profunda.

El autor es embajador de la República Popular de China.

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